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martes, 4 de enero de 2011

Vocabulario de Tomás de Aquino

VOCABULARIO FILOSÓFICO
STO. TOMÁS DE AQUINO


1.- Verdad Divina = Alta verdad = cosas divinas = “Bien más alto” = Bien superior = Bienes espirituales/eternos = verdades inmortales y divinas = principios evidentes = primeros principios: término tomista por el que se indica aquel conocimiento verdadero que el hombre puede conocer y alcanzar por medio de la fe (luz sobrenatural) que hace referencia a la causa primera incausada responsable de la existencia de todo el orden natural. Este conocimiento de la causa primera es evidente por sí mismo; sin embargo, la naturaleza humana es finita y sin la ayuda de Dios, el hombre no los podría alcanzar para asegurarse la contemplación de la Verdad total y con ella la felicidad.

2.- Razón natural = Razón = entendimiento humano = saber humano: términos usados por el autor para hacer referencia a la vía de conocimiento natural que posee el hombre en virtud de la cual puede conocer sin ayuda de Dios y de su gracia (iluminación) el orden natural de las cosas (el mundo físico), con la intención de alcanzar la comprensión de las causas segundas que gobiernan este mundo. El proceso de conocimiento lo explicaría por medio de la teoría de su “maestro”: la teoría aristotélica de la abstracción. La verdad de su conocimiento reside en la evidencia de lo conocido y la virtud en su empleo sólo se consigue por medio de la repetición constante convertida en hábito.

3.- Inspiración divina/sobrenatural: término con el que el autor se refiere a aquel conocimiento que procede de Dios y que éste nos proporciona para facilitarnos el acceso a la Verdad completa al conocerlo a él y por tanto al conocer la causa primera de la existencia de todo el orden natural.

4.- Dios = sustancia superior: término identificado con la sustancia o único ser o ente que posee, además de los atributos habituales adscritos a él, la peculiaridad de coincidir en él la existencia y la esencia, siendo por tanto, el único ser que sólo necesita de sí mismo para poder existir, sin depender causalmente de ningún otro ser.

5.- La verdad: expresión tomista por la cual debe entenderse todo el ámbito de lo natural y lo sobrenatural, de forma que el conocimiento verdadero sólo se obtendrá por medio de la necesaria colaboración entre la razón y la fe, ya que a través de la primera se obtiene el conocimiento de las causas segundas y por medio de la segunda, el conocimiento de la causa primera (Dios).

6.- Filosofía = metafísica: disciplinas tomadas por Sto. Tomás como instrumentos o vías de conocimiento que nos llevan a darnos cuenta de los dos tipos de seres existentes: por un lado, Dios como la sustancia, como aquel único ser que para existir sólo necesita de sí mismo y por otro lado, los seres contingentes o criaturas de Dios, que serían seres cuya existencia depende del concurso ordinario de Dios.

7.- Ciencia = investigación racional: término usado por el autor para hacer referencia al conjunto de disciplinas usadas por el hombre con la finalidad de acceder al conocimiento de las causas segundas que gobiernan el funcionamiento del mundo y de sus fenómenos, siendo este conocimiento totalmente compatible con el conocimiento de la causa primera obtenido por medio de la fe.

8.- Alma: término tomista tomado del planteamiento aristotélico con la peculiaridad de que para Sto. Tomás el alma sería necesariamente inmortal y siendo éste el vehículo para la contemplación final directa de Dios. Para Sto. Tomás, el alma realizaría las mismas funciones previstas para ella por Aristóteles: vegetativa, sensitiva y racional.

9.- Fe: término tomista que hace referencia a aquella luz sobrenatural de la razón que con la ayuda y guía de Dios nos lleva al conocimiento de él como causa primera incausada, llevándonos al conocimiento total de la verdad (compatible con el conocimiento de las causas segundas accesibles por medio de la ciencia). La verdad del conocimiento obtenido por la fe tiene su fundamento y garantía en la fuente de la cual procede este conocimiento: Dios (el cual no nos podría nunca engañar). Y la virtud en este conocimiento sólo se conseguiría por medio de la ayuda de Dios y nunca por medio de la repetición convertida en hábito.

10.- Virtud: término usado por Sto. Tomás para hacer referencia al modo de realizar de forma excelente las acciones propias de la razón (entendimiento) que nos llevaría al conocimiento de las causa primera (Dios), así como las acciones propias de la fe que nos llevaría a completar nuestro conocimiento al poder conocer la causa primera de todo lo existente (la creación divina y el orden natural).

11.- Sustancia inferior = Naturaleza humana: expresión tomista por medio de la cual se hace referencia a aquellos seres cuya naturaleza consiste en depender de otra sustancia más perfecta que ellas para poder existir: nos referimos a las criaturas de Dios o seres contingentes (nosotros). Estos seres se caracterizan por poder conocer el orden natural (naturaleza) sin ayuda de Dios pero necesitándola para poder obrar bien, con el fin de poder garantizarse el acceso a la felicidad eterna.

12.- Ley Natural: expresión usada por el autor con el fin de mostrar cuál debe ser el origen de aquellos preceptos y normas que deben ser elaboradas por los hombres para vivir en Sociedad construyendo así la llamada Ley positiva. Este Ley tiene su origen en Dios y en sus mandatos que vertidos y tomados como modelos para la convivencia en la sociedad, nos asegurarían la consecución de la virtud por parte de los hombres y con ella garantizarles la consecución de la felicidad.

13.- Ente, ser y no-ser: términos usados por el autor con el fin de a través de su estudio filosófico y metafísico poner de manifiesto los tipos de seres existentes y creados por Dios: todos son entes (entidades) que necesariamente poseen un ser (esencia) y se distinguen en función de ese ser o esencia de modo que; Dios posee como esencia la peculiaridad de no depender de nadie para existir, mientras que los demás seres creados por él tienen como esencia el depender precisamente de él para poder existir.
(Este vocabulario ha sido tomado de la web del Colegio de Santo Tomás de Aquino)

Vocabulario de Descartes

VOCABULARIO FILOSÓFICO
R. DESCARTES

1.- Dios: término filosófico fundamental en el pensamiento cartesiano identificado con aquella idea innata de una substancia infinita con la perfección como atributo principal y que en el sistema cartesiano se convierte en el “garante” de la verdad, de la evidencia, de la certeza; en definitiva, de la claridad y distinción de todo el conocimiento humano.

2.- Precipitación: término con el que Descartes alude a uno de los dos errores cometidos habitualmente por algunos ingenios y que son corregidos con la aplicación rigurosa y metódica de las reglas que Descartes expone en la segunda parte de su obra “Discurso del método”.

3.- Prevención = Precipitación

4.- Conocimiento cierto: expresión cartesiana que hace referencia a aquel conocimiento humano evidente y verdadero caracterizado por su claridad y distinción. Un conocimiento tal que para Descartes nunca podría proceder de los sentidos y sí de la razón, que se convertiría así en el Tribunal capaz de garantizar la veracidad de nuestros conocimientos cuando operara deductiva y metódicamente, quedando en última instancia siempre garantizada por la bondad infinita de Dios.

5.- Verdadero método: expresión que Descartes utiliza para caracterizar aquel método de naturaleza deductiva que él propone en la segunda parte de su obra “Discurso del método” y que siendo una opción personal, usándolo adecuadamente evitaría la prevención y la precipitación, asegurándonos así la certeza indubitable de los conocimientos adquiridos.

6.- Clara y distintamente: expresión fundamental en el planteamiento epistemológico cartesiano con el que el autor hace referencia a aquellas dos cualidades necesarias para que nuestras ideas y conocimientos sean verdaderos. La claridad la entendería como aquella cualidad inherente a una idea cuando ésta se presente a una mente atenta sin dificultad alguna. Por su parte, la distinción se refiere a la necesidad de que tal idea se muestre a nuestra mente de modo diferente a otras evitando así cualquier confusión.

7.- Espíritu: término cartesiano con el que se designa aquella sustancia finita que sólo existe por el concurso ordinario de Dios, de naturaleza contingente y cuya esencia o naturaleza sólo reside en pensar. Nos referimos a la sustancia pensante o “res cogitans”, identificada por el áureo habitualmente por los términos alma, yo y razón.

8.- Razón = Espíritu

9.- Verdaderos (según el contenido del texto): cualidad de aquellos conocimientos o ideas que son ciertos y evidentes, pero donde deberíamos tener en cuenta dónde reside el fundamento u origen de la veracidad de tales conocimientos. Podríamos hablar, en primer lugar, de la tradición o podríamos hablar igualmente, en segundo lugar, del planteamiento cartesiano, en cuyo caso, tal veracidad se fundamentaría en la claridad y distinción de esos conocimientos.

10.- Opiniones: término con el que designa aquel conjunto de conocimientos e ideas carentes de validez, certeza y veracidad, que tienen su origen en el sentido común, en el uso de los sentidos no juzgados por el tribunal de la razón.

11.- Ciencias: término con el que el autor designa aquellas disciplinas que por aquella época, tradicionalmente, se consideraban paradigmas del conocimiento científico: las matemáticas y lógica. Ciencias cuyo conocimiento obtendría Descartes a raíz de su formación altamente escolástica en los años de permanencia en el colegio jesuita de la Flechè.

12.- Lógica, Álgebra y Geometría: ciencias o modelos paradigmáticos de conocimiento científico que contribuirían a la elaboración cartesiana de aquel método que nos asegurara fundamentar deductivamente la veracidad de nuestro conocimiento.

13.- Entendimiento = ingenio = (Razón, Espíritu y Alma). En este caso concreto, se añadiría los siguiente: término con el que concretamente el autor expresa la facultad de pensar (ya sea deductivamente como intuitivamente) de tal sustancia.

14.- Evidentemente = Clara y distintamente = Certeza = Verdadero

15.- Conocimiento verdadero = Conocimiento cierto = Indudable = Conocimiento = Conocer

16.- Yo /”Yo era” = Sustancia pensante = Espíritu

17.- Esencia = Ser = Naturaleza: término y expresión cartesiana con la que se designa el atributo principal que caracteriza a cada sustancia, proporcionándole no sólo aquello por lo cual esa sustancia es lo que es y distinta del resto de las sustancias, sino que al mismo tiempo, en su conocimiento reside la veracidad del mismo sobre tal sustancia. Serían tales esencias las que nos permitirían distinguir las dos sustancias afirmadas por Descartes: la substancia infinita (Dios) y las substancias finitas (alma y cuerpo).

18.- “Mí ser”: expresión cartesiana con la que el autor nos acerca al momento culmen en el cual el propio Descartes intuitivamente accede al principio de su filosofía: al conocimiento verdadero y evidente de su existencia como sujeto cuya naturaleza sólo reside en el hecho de pensar. En este sentido, con esta expresión nos acercamos al atributo de la “res cogitans” (el pensamiento) y en segundo lugar, como el propio Descartes afirmaría, al criterio de certeza de todos sus conocimientos: a saber, la claridad y distinción con la que ese dato intuitivo se le ha mostrado a su atento ingenio.

19.- Duda = Dudar: término fundamental en el planteamiento filosófico cartesiano y que tiene cabida en aquel método propuesto y adoptado por el autor como opción personal que se detalla en la segunda parte de su obra “Discurso el método”. Con la duda, no sólo nos podemos referir a aquella manifestación o modificación del pensamiento como atributo principal o esencia de la sustancia pensante, sino igualmente al acto racional que debe ser llevado a cabo en la primera fase de la aplicación del método antes citado con la intención de conseguir nuevos conocimientos deductivamente ciertos. Tal acto dubitativo se encuentra en la regla de la evidencia, donde se nos dice que hay que someter a un proceso de análisis y síntesis aquellos conocimientos que no se nos muestren claros y distintos.

20.- Deducir: término que adquiere un significado especial e importante dentro de la metodología cartesiana. Tras una evolución personal que lo llevaría a abandonar un modelo renacentista y pasando por su proyecto de la “Mathesis Universalis”, Descartes propondría como método científico el ya conocido método Hipotético-Deductivo. Éste, junto con el otro famoso método cartesiano, propuesto en la segunda parte de su obra “Discurso del Método”, que ninguna relación mantiene con el anterior, comparten, sin embargo, un elemento que los caracterizará: su naturaleza deductiva. La veracidad de nuestro conocimiento se fundamentará en el correcto uso del tribunal de la razón que se someterá a una cadena deductiva de razonamientos por los cuales obtendremos la validez de nuevos conocimientos a partir de otros ya conocidos o bien de otros que inicialmente se muestran dudosos.

21.- Imaginación: facultad que en el sistema cartesiano está asociada a la elaboración de un determinado tipo de conocimientos: las ideas facticias, entendidas como aquellas ideas, aquellos conocimientos que elaborados por medio de la imaginación y tomando como base las ideas adventicias, nutren a la mente de un conocimiento que en todo caso resulta dudoso.

22.- Sentidos: término con el que se designa el modo primigenio a través del cual el hombre adquiere un conocimiento o conjunto de ideas, que nacen de sus múltiples sensaciones y que son identificadas por el autor como ideas adventicias. Tales ideas son dudosas y carentes de validez en tanto que no se muestran de forma clara y distinta, pero que sin embargo, y rompiendo un tópico muy racionalista, dicha información no tiene por que ser abandonada: sólo deberá ser sometida al tribunal de la razón como único depositario de la garantía de la validez de nuestros conocimientos.

23.- Paralogismos: término usado por Descartes en un momento de su proceso dubitativo metódico y que sirve para poner de manifiesto la omnipotencia de la razón, al afirmar que los errores de esta en sus demostraciones son sólo producidos por el engaño que ésta sufre de manos de algún geniecillo maligno que utiliza y gasta toda su industria e ingenio en hacer que la razón tome por verdadero aquel razonamiento que es falso y viceversa. En ese sentido, por paralogismo podríamos entender aquel razonamiento que aparentemente resulta verdadero cuando no lo es.

24.- Pensar: término con el que se identifica la esencia o atributo personal de aquella sustancia finita que para existir sólo necesita del concurso ordinario de Dios y que nuestro autor identifica con términos como alma, razón o espíritu.

25.- Falso: término cartesiano que usamos para identificar la cualidad que poseen determinados conocimientos e ideas que no se presentan de forma clara y distinta, y que habitualmente quedan relacionados con las ideas adventicias y facticias.

26.- Escépticos: término con el que se hace referencia histórica a uno de los movimientos filosóficos aparecidos en la filosofía helénica. Inaugurado el movimiento por Pirrón de Elis, los escépticos, en busca de la felicidad y entendida ésta como ataraxia (imperturbabilidad de ánimo) usaban la epojè (suspensión del juicio sobre algo o ejercicio de la duda) sobre todo aquello que les causara la más mínima perturbación anímica. Así el ejercicio de la duda se convertía en algo constante pero con ciertas connotaciones destructivas, en la medida en que se renunciaba a una búsqueda de aquello que perturbaba precisamente por su desconocimiento. Aunque en Descartes, está presente dicho ejercicio dubitativo, éste se manifiesta de forma contraria al movimiento escéptico: lejos de renunciar a lo desconocido, él se adentra en ello con el fin de transformarlo en conocimiento verdadero. Así, la metodología cartesiana es escéptica pero de forma únicamente provisional.

27.- Sustancia: término de naturaleza metafísica que en el sistema cartesiano adquiere un significado distinto del tradicional. La sustancia cartesiana puede entenderse como una transformación o alteración conceptual de sistema metafísico-teológico tradicional heredado de la Escolástica: es decir, la creencia en una única substancia (Dios) que crea a las restantes criaturas divinas o seres contingentes. La necesidad del primero contrastaría con la contingencia del segundo grupo. Por su parte, Descartes, aceptaría la definición tradicional de Sustancia infinita (Dios) como aquel ser que para existir sólo necesitad de sí mismo. Sin embargo, a los seres contingentes les proporcionaría la categoría de sustancia, aunque fuera de una forma finita y entendiéndola como aquel ser cuya existencia necesita del concurso y participación ordinaria de Dios. Aquí se encontrarían el cuerpo y el alma. Es con este término con el que Descartes lleva a cabo no sólo la Fundamentación metafísica de su propio método científico, sino también la defensa de una determinada visión mecanicista del universo reducible a tres tipos de entes: Dios, el pensamiento y la materia.

28.- Cuerpo: término referido a una de las dos sustancias finitas usadas por Descartes para la Fundamentación metafísica de su método científico y para la defensa de una determinada visión mecanicista de la realidad centrada sólo en la existencia de tres tipos de entidades: Dios, el pensamiento y la materia. Materia que en el caso de su visión antropológica (visión sobre la naturaleza y estructura del ser humano) quedaría identificada con el cuerpo, caracterizado éste por su esencia (la extensión) y por sus modos o manifestaciones parciales de dicha esencia, siendo una de ellas fundamental para entender la realidad física: el movimiento. Un cuerpo donde inevitablemente estaría alojada el alma en una supuesta glándula que posteriormente la Medicina nos ha dado a conocer como “glándula pineal”.

29.- Omniperfecto: término que designa una de las cualidades inherentes a aquella substancia infinita que para existir sólo necesita de sí misma y que es la causa primera e incausada de las dos restantes sustancias finitas (alma y cuerpo). Cualidad a la que inductivamente Descartes llega basándose en las perfecciones que de modo limitado se presentan en el hombre. Dad su naturaleza contingente, tales perfecciones no pueden venir del mismo hombre, sino más bien de aquel foco de perfecciones que en ningún momento podrían darse de forma limitada: Dios.

30.- “Idea de un ser más perfecto”: expresión con la que Descartes hace referencia a una de las ideas innatas, claras y distintas que la razón posee y a la que la misma razón cartesiana ha llegado deductivamente partiendo de la primera certeza metafísica que se le presenta de forma intuitiva, clara y distinta: su existencia como una sustancia pensante. Precisamente, la duda y por tanto el error son propios en la naturaleza del conocimiento humano. En ese sentido, aquel conocimiento verdadero e indubitable que poseemos no procede de nosotros, sino que más bien es garantizado por otro. Por aquel en cuyo pensamiento no existe el error: Dios. Así, de la conciencia de error como atributo del pensamiento humano, Descartes llegara a afirmar otra certeza metafísica: la necesidad de la existencia de Dios. Una existencia que el propio Descartes argumentará al modo medieval usando los argumentos de S. Agustín, Sto. Tomás y S. Anselmo. En concreto esta expresión hace referencia al argumento del último usado por Descartes para tal fin.

31.- Ideas: término cartesiano muy relacionado con aquellas certezas metafísicas que sustentarían su particular visión de la realidad así como con los contenidos y actos mentales que la razón humana puede albergar. En lo referente al primer caso, hablaríamos de aquellas tres ideas innatas (Dios, alma y cuerpo). En el segundo, hablaríamos de aquellos actos mentales por medio de los cuales opera el pensamiento, siendo todos los actos e ideas iguales. En cuanto, a las ideas como contenidos mentales, éstos diferirán en función de su origen: ideas adventicias (sentidos), facticias (imaginación) e innatas (razón)

32.- “Ideas de Dios y alma”: expresión cartesiana con la que se nos pone en contacto con las ideas innatas de la substancia infinita (Dios) y una de las substancias finitas (alma). Estas ideas debe ser consideradas como las dos primeras certezas metafísicas obtenidas por Descartes y que junto con la tercera (la existencia de la materia) formarían su sistema metafísico que nos proporcionaría una visión mecánica de la realidad física totalmente compatible con la libertad, el pensamiento y Dios.

33.- Certeza metafísica: expresión cartesiana que hace referencia a aquellos principios evidentes, verdaderos y ciertos, que siendo claros y distintos nos proporcionan un esquema sustancial que nos permite interpretar la realidad como una realidad física caracterizada por el extensión y el movimiento compatible con el pensamiento y la libertad ajena e independiente de la materia y un Dios Omniperfecto e infinitamente bondadoso. Con tales certezas, descubiertas deductivamente a partir de la primera intuición (“cogito, ergo sum”) nos referiríamos a la famosa teoría cartesiana de la realidad y de sus tres substancias.
(Este vocabulario ha sido tomado de la web del Colegio Santo Tomás de Aquino)

lunes, 1 de noviembre de 2010

Vocabulario Filosófico de Platón

VOCABULARIO FILOSÓFICO

PLATÓN


1.- Justicia: término platónico fundamental en sus sistemas políticos y metafísicos que adquiere un doble significado. En primer lugar, la justicia como virtud cardinal presente tanto en el individuo como en el Estado y que en ambos casos se entiende como armonía o equilibrio funcional ya sea de las virtudes individuales así como de las diversas clases que forman el Estado. En segundo lugar, la justicia también la entenderá como una idea o ente real que por participación o imitación es responsable de las cosas justas.


2.- Imágenes = sombras proyectadas: término platónico de doble naturaleza: por un lado, designan la realidad sensible más aparente y por otro, el tipo de conocimiento igualmente aparente y falso que el hombre disfrutaría al centrar su atención en dichas imágenes y sombras como lo único real.


3.- Cosas supremas = Cosas cognoscibles: expresión platónica de naturaleza metafísica con las que el autor hace referencia a aquellas entidades que constituyen el mundo inteligible y que se consideran no sólo como auténticas realidades como “causa sui” de las múltiples realidades sensibles y fuente al mismo tiempo del conocimiento verdadero.


4.- Estudio Supremo = Facultad dialéctica = Ciencia dialéctica = Inteligencia: expresión platónica de naturaleza epistemológica tradicionalmente asociada al término dialéctica o ciencia dialéctica (si piden las definiciones de las dos últimas esta aclaración inicial se omite). Ciencia sólo al alcance de algunos, los filósofos, que proporciona el auténtico conocimiento de lo real y que consiste en la aprehensión de las ideas o formas del mundo inteligible por medio de la actividad de la inteligencia o del “Nous”.


5.- Principios: término platónico que debe ser entendido como la esencia o “causa sui” del conocimiento real y verdadero así como de la existencia de lo material-sensible y que dentro del planteamiento metafísico platónico está identificado con las ideas o formas, pero que en el texto pudiera ser entendido bajo otro significado. Por tales principios se entienden aquel conocimiento verdadero de la realidad a la que las distintas disciplinas matemáticas llegan deductivamente por medio de un sistema axiomático que parte de supuestos considerados como verdaderos. Así funcionaría la aritmética o la geometría. Pero por otro lado, en contraposición con la Dialéctica, son estos principios (las ideas o formas de la realidad sensible) las que se consideran como el punto de partida de un procedimiento cognoscitivo que tiene como fin aumentar nuestro conocimiento sobre las “realidades sensibles-materiales” y que en ningún momento, a diferencia de las matemáticas, deben considerarse como supuestos.


6.- Idea del Bien = Bien: expresión platónica fundamental que tiene como fin no sólo justificar su visión dualista de la realidad y la veracidad del conocimiento obtenido por la inteligencia, sino también y principalmente fundamentar la sabiduría sólo alcanzable al filósofo que convertido en rey o “guardián perfecto” (arconte) garantizaría la justicia y bien común en el Estado.


7.-Cosas justas y bellas = Cosas rectas y bellas: expresión platónica de naturaleza metafísica con la que el autor hace referencia a aquellos objetos sensibles que de modo limitado participan o imitan la justicia y la belleza ideal.


8.- Ideas = “Lo que es” = esencias = Principio del todo: término clave en el dualismo metafísico platónico con el que se identifica aquel conjunto de realidades (ideas o formas) de naturaleza inteligible que son “causa sui” de lo sensible y material por medio de una relación de analogía entre ellos y que el mismo tiempo es fundamento del auténtico y verdadero conocimiento.

9.- Creencia: término platónico de naturaleza epistemológica contextualizada dentro de la alegoría o símil de la línea donde el autor expone metafóricamente los modos y fases del conocimiento humano entendiéndolo como un proceso de naturaleza ascendente que llevaría al elegido, el filósofo, a la contemplación de la realidad. La creencia entendida como el segundo peldaño de dicho proceso y siendo un modo de conocimiento sensible o “Dòxa” es identificado por Platón con el término “Pistis”, con el que se refiere a las explicaciones plausibles que tienen como objeto de conocimiento objetos físicos.

10.- “Artes”: término cuyo significado se sale un poco del habitual al ser usado por Platón como el necesario para identificar aquel conjunto de disciplinas y materias que necesitan para su desarrollo un conjunto de técnicas y reglas tales como las matemáticas.

11.- “Los mejores del Estado”: expresión platónica de naturaleza política con la que se hace referencia a aquellos guardianes auxiliares que debido a la presencia en ellos de determinadas aptitudes (amor a la patria, inteligencia y perseverancia en el estudio) son escogidos para ser educados para ser los guardianes perfectos o reyes-filósofos que, siendo los mejores por su sabiduría, garantizarán la justicia en el Estado.

12.- Pensamiento Discursivo: término platónico de naturaleza epistemológica contextualizada dentro de la alegoría o símil de la línea donde el autor expone metafóricamente los modos y fases del conocimiento humano entendiéndolo como un proceso de naturaleza ascendente que llevaría al elegido, el filósofo, a la contemplación de la realidad. Concretamente, con el pensamiento discursivo, Platón hace referencia a las matemáticas o “Dianoia”, entendida como aquella disciplina que nos proporciona un conocimiento preparatorio y propedéutico para facilitar al individuo un mejor y más fácil acceso a las auténticas realidades (las ideas o formas) por medio del conocimiento de las realidades matemáticas a las cuales se llegan como principios partiendo desde supuestos por medio de un proceso de naturaleza deductiva.


13.- Estado: término que en el planteamiento político platónico hace referencia a la organización social a la que el hombre tiende por naturaleza y que queda estructurado en tres clases sociales cerrados: guardianes perfectos, “arcontes” o reyes-filósofos, guardianes auxiliares y clase productora. Esta estructuración garantizaría no sólo la autosuficiencia del individuo sino también la consecución del bien común o felicidad por parte de él.


14.- Sentidos: término platónico de naturaleza epistemológica contextualizada dentro de la alegoría o símil de la línea donde el autor expone metafóricamente los modos y fases del conocimiento humano entendiéndolo como un proceso de naturaleza ascendente que llevaría al elegido, el filósofo, a la contemplación de la realidad. Por sentidos debemos entender el modo de conocimiento sensible que el hombre debe superar para llegar y ascender al conocimiento de la auténtica realidad. Aquel será entendido por Platón de forma muy tradicional como “Dòxa”, en la cual habría que incluir tanto el conocimiento proporcionado por las conjeturas (“Eikasìa”) así como por las creencias o explicaciones plausibles (“Pistis”).

15.- Guardián: término platónico político con el que se designa, de forma genérica, aquella clase social dentro de la estructuración utópica de la República, que nos identifica a la clase de los guardianes auxiliares de las cuales saldrían por medio de un largo proceso educativo altamente teórico aquellos guardianes perfectos (filósofos) destinados a gobernar y garantizar con su sabiduría (aprehensión de lo real) la justicia en el Estado y con ella, la consecución de la felicidad y el bien común para todos los cuidadanos.

16.- Opiniones = Creencias = Opiniones: término platónico de naturaleza epistemológica contextualizada dentro de la alegoría o símil de la línea donde el autor expone metafóricamente los modos y fases del conocimiento humano entendiéndolo como un proceso de naturaleza ascendente que llevaría al elegido, el filósofo, a la contemplación de la realidad. La opinión, entendida como el primer peldaño en dicho proceso y siendo un modo de conocimiento sensible o “Dòxa”, es identificado por Platón por la “Eikasía”, con el que se refiere a las opiniones o conjeturas que tienen como objeto de conocimiento imágenes o sombras.


17.- Educación = Camino del alma: término fundamental en el sistema político platónico y relacionado con los planteamientos epistemológicos y metafísicos. Designa aquel proceso de naturaleza gnoseológica y altamente teórica en el que participarán aquellos guardianes auxiliares que destacando por sus aptitudes (amor a la patria, inteligencia y perseverancia en el estudio) serán preparados como futuros gobernantes o “guardianes perfectos” para que su sabiduría garantizasen la justicia del Estado. Proceso que guarda relación con la salida y ascenso del alma del mundo sensible y del sentido común (“Dòxa”) hacia el mundo inteligible, por medio de la inteligencia hasta llegar a la sabiduría alcanzable por medio de la aprehensión de lo real, de las ideas o formas de lo sensible-material. Una sabiduría que sólo llegaría por medio del conocimiento y práctica de disciplinas tales como la matemática, astronomía, música, dialéctica, filosofía y Bellas Artes, que sólo están al alcanza de unos pocos; los filósofos.


18.- “Vástago del Bien”= Sol: expresión platónica con la que el autor hace referencia de forma metafórica a la idea del Bien como causa del obrar con prudencia y sabiduría y siendo esta idea al igual que el sol (su vástago) la responsable de la claridad con la que las auténticas realidades se nos presentan y garantizando en último lugar, por tanto, la veracidad de nuestro conocimiento sobre lo real. Una expresión que es tratada de forma muy explícita por el autor en el libro VI y en el libro VII en la República.

19.- Sombras proyectadas: término platónico de naturaleza epistemológica-ontológica contextualizada dentro de la alegoría o símil de la línea donde el autor expone metafóricamente los modos y fases del conocimiento humano entendiéndolo como un proceso de naturaleza ascendente que llevaría al elegido, el filósofo, a la contemplación de la realidad. Estas sombras proyectadas en la pared de la caverna hace referencia al tipo de realidad a la que los hombres están encadenados como consecuencia de una falsa interpretación de la realidad que les lleva a considerar por verdadero lo que es falso, considerando tales sombras como auténticas y únicas realidades.


20.- Bello y Bueno en sí: expresión platónica de naturaleza metafísica con la que el autor hace referencia a aquellas entidades reales, ideas o formas que son “causa sui” de la belleza y bondad parcial y limitadas de las realidades sensibles.


21.- Análogamente: término platónico clave en su sistema metafísico que sirve para solucionar el clásico problema metafísico de aquel momento: justificar la relación entre la unidad, representada por sus ideas y la multiplicidad representada por su mundo sensible.


22.- Cadenas: término usado por Platón en el contexto de su famosa interpretación alegórica de la realidad conocida con el nombre del mito de la caverna y con el cual el autor pretende hacer referencia a la ignorancia que sufren los habitantes de esa caverna (los seres humanos) a los cuales se les fuerza a creer que aquellas sombras e imágenes que ven proyectadas en la pared de la caverna no sólo son reales sino que igualmente son las únicas realidades. Tal ignorancia, que procede de una incorrecta interpretación de la realidad, les llevará a dar por verdadero aquel conocimiento que es falso (el sentido común, los sentidos, el conocimiento sensible o “Dòxa”) y a actuar condicionados en la búsqueda de una felicidad inauténtica basada en el sólo disfrute de los material-sensible-corporal.

23.- Ámbito inteligible y visible = Especies sensibles/inteligibles: expresión platónica que adquiere su significado en el contexto de la famosa teoría platónica de las ideas en virtud de la cual se nos proporciona una visión dualista sobre la realidad con la existencia de dos mundos: uno real, no sensible e inteligible y otro no real de naturaleza sensible.


24.- Morada-prisión: expresión platónica de naturaleza metafísica fundamental para su famosa interpretación de la realidad conocida como el mito de la caverna en la que se nos muestra su dualismo ontológico patente en su teoría de las ideas. Por tal morada, debe entenderse la realidad sensible en la que el alma se encuentra encarcelada por los apetitos corporales que nublan el conocimiento haciéndonos creer que lo conocido por el sentido común (“Dòxa”) es lo único y auténticamente real. Situación sólo solucionable por medio de la educación del alma que le permite ascender a lo inteligible y real: las ideas o formas.


25.- Verdad: término de naturaleza epistemológica y metafísica con el que Platón hace referencia a la cualidad deseable de nuestro conocimiento y que sólo se encuentra en la contemplación y aprehensión de las auténticas realidades, y dentro de ellas, aquella que se considera como el origen y causa de la prudencia y la sabiduría: la inteligencia del bien.


26.- Ciencia: término con el que Platón a través de su alegoría o símil de la línea identifica aquel modo de conocimiento de naturaleza intelectual (“epistème”) que llevaría al elegido (filósofo) al conocimiento supremo, pasando desde la matemática o pensamiento discursivo (“dianota”) hasta llegar a la “Noesis” o ciencia dialéctica.

27.- Sabiduría = Inteligencia del Bien: término clave en el planteamiento político platónico que hace referencia al pilar fundamental que garantizaría el correcto, justo y armónico funcionamiento del Estado y que consiste en el conocimiento verdadero y real que posee el guardián perfecto o “rey-filósofo” en virtud de la aprenhensión de lo real que realiza éste por medio de la inteligencia, y al que llega por medio de un proceso y camino de naturaleza ascendente representado alegóricamente en la República por la salida del protagonista del mito fuera de la caverna y que indudablemente hace referencia al mismo proceso educativo. Tal sabiduría residiría, en este sentido, en el conocimiento del Bien.

28.- Claridad / oscuridad: pareja de términos que Platón utiliza para hacer referencia a aquellos dos mundos a los que se refiere en el mito de la caverna y que al mismo tiempo justifican dos modos de conocimiento distintos: un conocimiento falso, anclado en la oscuridad y apariencia del mundo sensible y una claridad sólo percibida intelectualmente al ascender al mundo inteligible.

Este vocabulario ha sido elaborado en el Colegio Tomás de Aquino de Sevilla